En este mundo y en estos tiempos, donde "ocio" es mala palabra, donde el hacer cotidiano es hacer-constantemente con prisa y sin pausa, donde los otros ven mal que uno simplemente se siente a observar, yo me siento en mi silla y ME SIENTO, me rebelo y me revelo revelándome con rebeldía.

Y me resisto; a dejar de contemplar el mundo, a llenarme de y a alienarme con continuas actividades, pero no me resisto a reírme frente a la gente que dice:

"me vuelvo loca si no tengo nada para hacer"
o "no puedo estar sin hacer nada"

+Nada? Contemplar el día, la naturaleza, pensar sobre la vida, sobre la muerte, sobre el hacer, sobre el ser y la nada. +Es NADA? Nada y nado sobre estas cuestiones, deslizándome en aguas tranquilas y cristalinas a veces, turbulentas y oscuras la mayoría.

Y me alegro de haber comprendido que el hacer no es lo todo, de haber entendido que, aunque perdimos el "SER", por suerte, puede volver a recuperarse.

De esas observaciones, de ese "ser" que le escapa al "hacer", y de un "hacer" sobre mi "ser", surge este espacio.

Pasen y miren en su tiempo de ocio. Y simplemente sean.